Durante años, muchas áreas de reclutamiento han operado con la misma herramienta: Excel. Hojas con listas de candidatos, columnas para estatus, comentarios y fechas. Mientras el volumen es manejable, parece suficiente. Pero cuando el reclutamiento se vuelve masivo y el flujo de candidatos crece, esa solución empieza a mostrar sus límites.
El problema no es Excel. El problema es que Excel guarda información, pero no gestiona procesos.